El entrenamiento, una adecuada nutrición, el sacrificio y la constancia son los pilares del entrenamiento en el deporte de élite. En las pruebas y competiciones deportivas de larga distancia que preparo, el planteamiento del entrenamiento es un éxito en sí mismo. Para mí por muy dura que sea la prueba, el fracaso es no intentarlo.

Durante los últimos años he participado en importantes competiciones deportivas de alto rendimiento, como la CAPE EPIC, una carrera anual por equipos de dos personas en bicicleta de montaña que tuvo lugar en Sudáfrica.

He participado en THE PIONEER, una de las pruebas ciclistas más duras y bellas del mundo. Durante una semana, junto a un equipo inmejorable que siempre es fundamental para la consecución de nuestros retos, hemos recorrido en bici de montaña 545 km por los Alpes del Sur (Nueva Zelanda), a una altitud en ocasiones de 2000 metros de altura y con unas variaciones de temperatura brutales de entre 0 y 30ºC. Pero nada podría haber sido más gratificante que esta competición donde cada día es un logro personal y deportivo único.

Otra competición que no olvidaré es la TITAN DESERT MTB MARATHON, un acontecimiento deportivo de ciclismo de montaña basada en la filosofía del París-Dakar.

La TRANSPYR GRAN RAID MTB también supuso para mí un gran reto personal y una increíble aventura de mountain bike. Esta competición de mountain bike te lleva a visitar un entorno maravilloso desde la vertiente sur de los Pirineos, cruzando y uniendo Catalunya, Aragón, Navarra y Euskadi.

También he realizado MEDIO IRONMAN o IRONMAN 70.3 que se caracteriza por realizar 1900 m de natación, 90 km de ciclismo y 21 km de carrera a pie. Para preparar esta prueba además de un intenso entrenamiento previo es necesario vigilar y planificar una correcta alimentación que prepare a nuestro organismo para la exigencia física de la prueba. Este año, estoy en pleno entrenamiento para conseguir mi nuevo reto: participar en IRONMAN Lanzarote, uno de los eventos Ironman más duros del mundo.